
Se han creado elementos tales como dados, naipes, bolas, y miles de otros artilugios para decidir cosas en las que se hace difícil ponerse de acuerdo. Desde el pueril "canté pri" hasta un juego de ajedrez.
El único artilugio que presenta una resolución definitiva y absoluta para cualquier conflicto es la guerra. El silogismo al que hacíamos referencia anteriormente es: "Mi contrincante y su libertad horadan la mía (y viceversa). Nadie que esté muerto, inanimado, encerrado o derrotado en cualquier otra forma puede molestarme. Luego, si mi enemigo está muerto, inanimado, encerrado o derrotado en cualquier otra forma, mi libertad es real y completa". Por más que yo sea mejor jugando a la bolita, al ajedrez, cante pri verdaderamente rápido o sea mejor payador que Fierro, el negro siempre puede traicionar el código elegido y optar por la violencia física.
Hasta aquí todo bien. No hablamos tanto de guerra sino sólo de violencia física como medio. La única diferencia entre estos dos conceptos es numérica, jerárquica y social. En las guerras no son quienes las declaran los que la luchan. Esos hombres que ven sus libertades ajadas, no son ellos mismos quienes las defienden en contra de libertades ajenas. Como decía el bueno de JP Sartre, "Cuando los ricos hacen la guerra, son los pobres los que mueren."
Debido a una coyuntura actual me veo en la obligación de reflexionar sobre este tema. Este blog se vuelve terrenal y suscribe a una problemática actual, tangible, temible y probable. A lo largo de la historia de la humanidad encontramos infinidad de guerras. Hasta podemos llegar a dudar de que haya existido un año completo de paz en el mundo.
La coyuntura a la que se hace referencia en el párrafo anterior es el conflicto que va desatándose entre Venezuela y Colombia. Cómo podemos explicar que dos países obligados a convivir por razones geográficas, económicas y comerciales se vean envueltos en una pelea de estas características? Cómo puede entenderse la sumisión ante el mandato yanqui? Ante el hambre voraz del imperio por hidrocarburos que le permitan mantener su modo de vida motorizado durante un par de décadas más?
Probablemente no pueda entenderse. Porque como decíamos antes, la violencia como medio es un vínculo a lo real y natural. No se justifica. No se piensa. Es la resolución absoluta, indudable e irreparable de cualquier conflicto, es una forma que no pertenece de manera exclusiva al género humano.
Sin embargo, esta forma de resolver tensiones sí se ve teñida por un factor exclusivamente humano: La previsión. Un hombre puede analizar las condiciones en las que una guerra se desata, antes de que se desate. Si pensamos que Estados Unidos tiene un gran interés en que Venezuela entre en guerra, tendríamos que decir que la guerra es inevitable. Y también su resultado, dado que conocemos el desarrollo militar del imperio.
No obstante, si pensamos que toda Latinoamérica desprecia esta posible guerra, aparecen otras posibilidades. Corresponde a toda la región tomar conciencia de cuales son las verdaderas libertades que se disputan en esta discusión. A quién pertenecen. Y, fundamentalmente, no pelear guerras que no son nuestras.
Qué le pasa a Rambo que abandonó la premisa "Esta es mi guerra" por "Esta es la guerra de todos ustedes contra el terrorismo que amenaza al mundo entero"? Será que Rambo ya no se la banca contra todos? Será que si la región tomara partido por sí misma, Rambo se vería en aprietos?
Para terminar parafraseo: Hagamos y esperemos lo mejor. Pero preparémonos para lo peor. Medio oriente es una región dividida por su propia heterogeneidad. Nadie apoyó a Iraq. Latinoamérica es otra historia. Preparen, apunten y digan "whisky".
G.